La palabra Doula es en griego una mujer que sirve a otra, pero hoy se utiliza para referirse a una mujer experimentada en parto, que acompaña a la futura madre durante el trabajo de parto y parto, ofreciéndole información, y apoyo continuo, en aspecto físico y emocional, sin la responsabilidad del quehacer clínico. Ella observa, evalúa el estado emocional y responde a éste con palabras delicadas, elogia, destaca progresos, sugiere cambios de posición o movimientos, masajea las partes tensas, ofrece sugerencias a la pareja o familiar, ofreciendo un ambiente de intimidad, seguridad y tranquilidad. Ayuda a generar las condiciones que la parturienta necesita y no puede pedir algunas veces. En definitiva, a hacer que el trabajo de parto sea más placentero, armonioso y efectivo. La misma se compromete a permanecer con la madre hasta finalizado el parto, independiente del tiempo que dure, está certeza le ofrece a la mujer la confianza para vivir el proceso del parto más relajadamente, para poder entrar en un estado de trance hipnótico a través del ritmo y el ritual, situación que favorece la acción de las hormonas del parto mamíferas para parir con placer.
Si bien la literatura muestra toda una gama en la variedad del rol de las Doulas, Venezuela ha ido unificando la capacitación de estas centrada en la aceptación incondicional de la mujer, el cuidado con el lenguaje, siempre usando palabras positivas, pudiendo usar técnicas de relajación ofreciendo apoyo incondicional, felicitando a la mujer por sus logros, uno a uno, sin juzgar, con un sinfín de estrategias personales que transmitan confort y bienestar. Se atreve a tocar, sostener, caminar, masajear, según lo que sea cómodo y aceptable a la madre con mucha delicadeza y cuidado. El rol de la doula es permitirle a la mujer ser la protagonista en ese momento crucial de su vida de manera que esta sea una experiencia positiva.
Los trabajos de investigación han descubierto que cuando las doulas asisten a los partos, éstos son más cortos, hay menos complicaciones, y menor necesidad de usar oxitocina para acelerar el trabajo de parto; así como del uso de fórceps, extracción al vacío, medicamentos para el dolor, epidurales o cesáreas. También se sabe que los bebes son más sanos y se amamantan con mayor facilidad. Venezuela tiene logros positivos y relevantes en la formación de Doulas y su permanecía en los centros de salud públicos y privados del país.
Esta mujer sabia llamada Doula no reemplaza ni al médico ni a la partera. Es una presencia que permite un reencuentro del ser femenino y de estar acompañada por otras mujeres. Es alguien que te ayuda a religar el saber femenino y el poder que tenemos dentro", afirma Graciela Cobe, miembro de la Fundación Crea Vida y doula (se capacitó con el cirujano Michel Odent en Londres).
Finalmente el valor de la doula reside en que puede cambiar la percepción de lo que se vive. Se preocupa de que la mujer tenga un buen recuerdo de su parto. Su rol es el de confiar en la naturaleza de la mujer y su fisiología de parto, su papel es solo estar ahí, acompañar a la mujer en lo que ocurra, no tomando decisiones, sino solo siendo testigo del evento más importante del ser humano como algo SEXUAL, INTIMO, MAMIFERO y RESPETADO.
Namaste.
M.Cs. Rina Rebolledo: Doula y Madre
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