viernes, 23 de agosto de 2013

Educación Prenatal “Padres Comprometidos”





             La concepción puede ser percibida desde muchos ángulos. Cuando una mujer se entera del logro ante la presencia de la vida de su hijo en su cuerpo, comienza inevitablemente una etapa de cambios físicos, químicos, emocionales, psicológicos y sociales.
            La etapa prenatal se convierte en la antesala de la vida de un hombre o una mujer.
La etapa uterina para el feto hoy por hoy es considerada la primera escuela, ese espacio maravilloso donde hago mis primeras interacciones con el medio que me rodea.
Para la madre es un nuevo universo que se desvela y requiere de compromiso, información y formación. Es a través de la formación que ella puede tomar esas decisiones iniciales que impactaran al hijo por nacer para el resto de su vida.
Para el padre es un nuevo universo que se desvela y requiere de compromiso, información y formación para comprender que la madre de su hijo está presentando cambios significativos algunos temporales y otros permanentes. Que su participación y acompañamiento son insustituibles y él es una pieza clave del rompecabezas. El equilibrio de ese embarazo.
La experiencia que la vida me ha dado al ser participe como facilitadora de nacimiento en el desarrollo de la gestación de mujeres que acuden a los talleres de educación prenatal me indujeron a plantear el cambio significativo que muestra la madre y el padre al formarse.
Pasan de ser seres pasivos que cumplen, en el mejor de los casos, con el control prenatal; a ser padre y/o madre actores activos en el proceso de desarrollo evolutivo de su hijo.
Preparan un plan de parto adaptado a lo que quieren. Deciden cual es el mejor medio y las condiciones en las que pasaran el trabajo de parto, el expulsivo al igual que a quienes quieren tener cerca en el proceso, que ambiente y lugar de nacimiento quieren para su hijo, que limites pondrán ante la rutina hospitalaria, etc.
El positivo impacto emocional que recibe la madre al tener el conocimiento, la compañía de su pareja, la confianza en el médico o comadrona, la empatía de una doula son definitivamente claves para el éxito de la gestación, trabajo de parto, nacimiento, post natal, la vida que recién llega y para la familia.
La formación sigue ininterrumpidamente con técnicas de crianza, manejo de conflictos o negociación, la comunicación eficaz, un plan de vida por hijo estructurado en base a lo que a él le gusta y respetando sus inclinaciones.
Somos y siempre seremos ejemplo para nuestros hijos y allegados. Nuestras acciones impactan esta sociedad.
Los invito a apoyar a todas las parejas y/o madres que quieren ser protagonistas y a las que no invitarlas a tomar conciencia de lo importante que son para que este mundo mejore.
El nacimiento es nuestra primera salida, no se repite es una sola vez. Quiero que sea bella como la vida.

Brigitte Silva

No hay comentarios:

Publicar un comentario